La Guardia Civil de Carlet pone fin a la carrera delictiva de un joven de 27 años que convirtió las calles de Carlet, Benimodo y L’Alcúdia en su particular supermercado de objetos robados durante el último mes.
Lo que comenzó como un repunte de denuncias aisladas en diciembre se transformó en una auténtica psicosis para los propietarios de vehículos en la Ribera Alta. Un solo individuo, con una destreza violenta y una preocupante falta de miedo a las consecuencias legales, ha protagonizado una de las rachas delictivas más intensas que se recuerdan recientemente en la zona.
El “Modus Operandi”: La ley de la tapa de alcantarilla
El delincuente no buscaba el sigilo. Su método era puramente destructivo. Según fuentes de la investigación, el detenido aprovechaba el silencio de la madrugada (entre las 02:00 y las 05:00 horas) para recorrer calles poco iluminadas.
Para acceder a los vehículos, utilizaba la técnica de la tapa de alcantarilla: levantaba las pesadas rejillas o tapas de hierro de la vía pública y las lanzaba contra las ventanillas laterales. En otros casos, empleaba palancas y destornilladores de grandes dimensiones para “doblar” los marcos de las puertas, causando daños que, en muchas ocasiones, superaban el valor de lo sustraído (gafas de sol, calderilla, ropa o pequeños dispositivos electrónicos).
El desafío de la reincidencia: Detenido y libre en menos de 48 horas
Lo que más ha indignado a la opinión pública de Carlet y alrededores es la facilidad con la que el autor regresaba a las calles:
Primer asalto (Benimodo): Fue sorprendido literalmente con las manos en la masa. Tras intentar huir a pie, los agentes le interceptaron con herramientas de robo y objetos robados de dos coches distintos. El juez dictó libertad provisional.
Segundo asalto (Carlet): Apenas 8 días después de su primera detención, la Policía Local de Carlet lo vuelve a cazar in fraganti. Se le imputan dos robos más esa misma noche. Nuevamente, la ley le permite salir del juzgado por su propio pie.
La clave: Cámaras de vigilancia y “paciencia” policial
Conscientes de que la alarma social estaba creciendo, el área de investigación de la Guardia Civil de Carlet cambió de estrategia. En lugar de esperar a pillarlo en la calle, realizaron un exhaustivo análisis forense de las cámaras de videovigilancia del Ayuntamiento de Carlet.
El visionado de decenas de horas de grabación permitió a los investigadores ponerle cara y nombre a otros 4 delitos adicionales que hasta entonces no tenían autor confirmado. Esta acumulación de cargos (17 delitos en total: 13 robos con fuerza, 3 hurtos y un delito de daños) fue la que finalmente inclinó la balanza.
Prisión provisional: Un respiro para la comarca
En su tercera comparecencia ante el Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 1 de Carlet, y ante la evidencia de que el joven de 27 años no pensaba cesar en su actividad, se decretó finalmente su ingreso en prisión provisional.
Balance final del caos:
Carlet: Principal zona de operaciones con robos en cascos urbanos y parkings periféricos.
Benimodo y L’Alcúdia: Puntos de incursión rápida aprovechando la cercanía geográfica.
Perfil del autor: Español, 27 años, con conocimientos de la zona y alta movilidad nocturna.
Desde Sucesos Valencia seguiremos pendientes de si, tras su ingreso en prisión, las denuncias en la zona caen drásticamente, lo que confirmaría que estábamos ante un delincuente “monopolista” de esta tipología de robos en la comarca.







