La Guardia Civil y el Instituto de Medicina Legal de Valencia han abierto una investigación para esclarecer el hallazgo del cadáver de un hombre, sin cabeza ni extremidades y en avanzado estado de descomposición, localizado a una milla de la playa de Almardà, en Sagunto.
El macabro hallazgo se produjo alrededor de las 13:00 horas del pasado lunes, cuando los tripulantes de una embarcación recreativa avistaron el cuerpo flotando en el agua y dieron la voz de alarma. De inmediato, una patrullera del Servicio Marítimo de la Guardia Civil de Valencia se desplazó hasta las coordenadas indicadas para proceder al rescate de los restos y su posterior traslado a la base del Club Náutico de Valencia.
Investigación judicial y análisis de ADN
Hasta la base portuaria se desplazaron agentes de la comisión judicial y del Servicio de Criminalística, quienes realizaron la primera inspección ocular y el reportaje fotográfico antes de recibir la autorización del juez de guardia para el levantamiento del cadáver.
El cuerpo no presentaba cabeza, manos ni pies, y tampoco llevaba prendas de vestir. Dado el grave deterioro biológico y el tiempo que los restos han permanecido a la deriva en el mar, las fuentes de la investigación señalan que la única vía factible para su identificación será mediante análisis y cotejo genético. Tras las primeras diligencias, el cadáver fue trasladado al Instituto de Medicina Legal (IML) de Valencia para la extracción de muestras de ADN.
Múltiples hipótesis abiertas
La Guardia Civil mantiene abiertas todas las hipótesis respecto a las causas de la muerte y las circunstancias de la desaparición. Aunque el suceso evoca otros precedentes de restos arrastrados por el mar en las costas valencianas, los investigadores indagan líneas distintas a la de un naufragio de travesía migratoria irregular. A diferencia de las víctimas de pateras encontradas en meses anteriores —que habitualmente conservaban restos de ropa o chalecos salvavidas—, este cuerpo fue hallado completamente desnudo, lo que amplía el abanico de pesquisas policiales.
Las diligencias permanecen abiertas a la espera de que los cotejos genéticos con las bases de datos de personas desaparecidas puedan aportar luz sobre la identidad de la víctima.







