La ciudad de Valencia se encuentra conmocionada tras trascender los detalles de una brutal agresión sexual grupal cometida por menores de edad contra una compañera de instituto. Agentes del Grupo de Menores (GRUME) de la Policía Nacional han culminado una investigación que ha acabado con la detención de tres adolescentes, acusados de violar a una menor y difundir las imágenes de la agresión entre terceros.
Los hechos: Una emboscada en un centro comercial
El suceso, según han confirmado fuentes policiales, tuvo lugar el pasado 10 de febrero. La víctima, también menor de edad y compañera de centro escolar de los agresores, se encontraba en un conocido centro comercial de la ciudad cuando fue presuntamente conducida a la zona de los aseos. Allí, los tres detenidos —dos de 14 años y uno de 15— junto a un cuarto implicado de 13 años, habrían consumado la agresión sexual.
La gravedad del caso aumenta al conocerse que los presuntos agresores utilizaron un dispositivo móvil para grabar la violación sin el consentimiento de la víctima. Posteriormente, estas imágenes fueron mostradas a otras personas, lo que añade un delito contra la intimidad y revelación de secretos a la causa principal.
La intervención del GRUME y la situación jurídica
Tras la denuncia interpuesta por la familia de la víctima, el GRUME activó de inmediato el protocolo de delitos sexuales contra menores. Las pesquisas policiales permitieron identificar plenamente a los cuatro implicados. No obstante, la ley española establece una barrera clara:
Tres detenidos: Los menores de 14 y 15 años han sido puestos a disposición de la Fiscalía de Menores como presuntos autores de un delito de agresión sexual con penetración y revelación de secretos.
Un inimputable: El cuarto menor involucrado, al tener solo 13 años, carece de responsabilidad penal según la legislación vigente, quedando fuera del proceso judicial pero bajo seguimiento de los servicios sociales y de protección de menores.
Medidas cautelares: Libertad vigilada
Tras pasar a disposición de la Fiscalía el pasado martes, el juzgado ha decretado la libertad vigilada para los tres arrestados. Como medida de protección a la víctima, se les ha impuesto una prohibición estricta de comunicación y una orden de alejamiento que les impide aproximarse a la menor a menos de 50 metros.
Esta medida plantea un escenario complejo en el ámbito educativo, dado que víctima y agresores comparten instituto, lo que obligará a la Conselleria de Educación a activar protocolos de convivencia y, previsiblemente, el traslado de los implicados o la escolarización no presencial para garantizar la seguridad de la joven.






