En una apuesta decidida por la seguridad de las personas y la protección del territorio frente a fenómenos meteorológicos extremos, la Generalitat ha anunciado hoy una revisión profunda del Plan de Acción Territorial sobre Prevención del Riesgo de Inundación en la Comunitat Valenciana (PATRICOVA). Esta medida supondrá una ampliación de las limitaciones a la construcción en zonas inundables, un factor crítico para la seguridad en comarcas de alta densidad demográfica como l’Horta.
Seguridad ciudadana frente al nuevo contexto climático
El vicepresidente tercero y conseller de Medio Ambiente e Infraestructuras, Vicente Martínez Mus, ha presentado ante la Federación Valenciana de Municipios y Provincias (FVMP) las bases de este plan. “No es un mero trámite administrativo, es una decisión que tiene que ver con la seguridad de las personas”, ha subrayado Martínez Mus, destacando que el objetivo es adaptar el urbanismo valenciano para que episodios como la reciente DANA de 2024 no vuelvan a comprometer la integridad de la población.
Para aumentar este escudo de seguridad, la Generalitat, en colaboración con la Universitat Politècnica de València (UPV), ampliará el llamado “periodo de retorno” para los modelos de inundación. Si hasta ahora se calculaban escenarios de 500 años, el nuevo PATRICOVA trabajará con periodos de retorno de hasta 2.000 años, previendo precipitaciones superiores a los 500 mm. Esta medida permitirá identificar con mayor precisión las zonas de riesgo real en municipios de l’Horta, donde la proximidad de barrancos y el relieve geográfico exigen una vigilancia extrema.
Un plan en dos fases para proteger l’Horta y el resto del territorio
La revisión se ejecutará de forma estratégica en dos etapas:
Fase Inmediata: Se centrará en las cuencas fluviales más castigadas por las riadas de 2024, muchas de las cuales afectan directamente al área metropolitana de Valencia y a la comarca de l’Horta.
Fase Global: Extenderá esta nueva metodología de seguridad al conjunto de la Comunitat Valenciana.
Las primeras previsiones técnicas indican que la superficie considerada inundable será mayor que la actual. Esto implicará, inevitablemente, un aumento de las restricciones para nuevos desarrollos urbanísticos en terrenos que los nuevos estudios señalen como peligrosos.
“Sin planificación no hay seguridad”
Martínez Mus ha insistido en que estas limitaciones no buscan frenar el progreso, sino garantizarlo bajo condiciones de confianza para las familias y los inversores. “La planificación territorial es una herramienta de protección. Sin planificación no hay seguridad, y sin seguridad no hay futuro”, ha afirmado ante decenas de alcaldes presentes en el acto.
Con esta actualización, la Generalitat pretende que el urbanismo deje de ser un factor de vulnerabilidad y se convierta en la primera línea de defensa para los habitantes de los municipios valencianos ante la creciente frecuencia de desastres naturales.









