El mundo de las Fallas de Valencia se ha despertado hoy con el corazón encogido. Lo que deberían ser días de preparativos, música y alegría se han transformado en una jornada de duelo profundo tras confirmarse el fallecimiento de un niño de cinco años, componente de la comisión infantil de la falla Campamento La Yesa-Les Carolines.
Dos días de silencio absoluto
La comisión, una de las más emblemáticas de Benimàmet con más de medio siglo de historia y unos 250 falleros, ha tomado la decisión inmediata de paralizar toda su actividad festiva. A través de un comunicado que ha corrido como la pólvora por los grupos de WhatsApp y redes sociales, la falla ha anunciado el cierre de su casal y la suspensión de todos los actos programados hasta el miércoles 11 de marzo.
En el barrio, las luces y la pólvora han dejado paso a un silencio sepulcral en señal de respeto a la familia del pequeño. “En estos momentos, no hay lugar para la fiesta, solo para el apoyo y el cariño”, comentaban allegados a la comisión.
Oleada de sororidad fallera
La tragedia ha provocado una respuesta inmediata de las comisiones vecinas. Faltas como Plaça de Luis Cano, Evaristo Bas-Cullera, Benimodo-Ingeniero Dicenta o Plaça de la Tenda han sido las primeras en sumarse al luto oficial, cambiando sus fotos de perfil por crespones negros.
El sentimiento de pérdida ha saltado también las fronteras del barrio, llegando a la Agrupación de Burjassot y a entidades como la fiesta de San Francisco de Paula, demostrando que la gran familia fallera sabe unirse ante el dolor más extremo: la pérdida de un niño que formaba parte del medio centenar de pequeños que dan vida a la sección infantil de esta comisión.
Respeto e intimidad
Dada la extrema sensibilidad de la noticia y la corta edad del menor, tanto la comisión como las autoridades y servicios de emergencia han mantenido una estricta privacidad sobre las causas del fallecimiento, centrándose exclusivamente en arropar a los padres y amigos del pequeño en estos momentos de vacío absoluto.
El mundo fallero ha demostrado hoy que, por encima de los monumentos y la fiesta, lo que realmente sostiene a Valencia son sus personas. La música volverá el jueves, pero el recuerdo de este pequeño fallero permanecerá presente en cada acto de la semana grande en Benimàmet.







