Una noche de trabajo rutinaria se convirtió en una pesadilla para los operarios de una planta de tratamiento de residuos en el polígono Fuente del Jarro, en Paterna. En torno a las 2:30 horas de la madrugada de este lunes, mientras se movilizaban grandes volúmenes de deshechos para su procesado, los trabajadores realizaron el macabro hallazgo: el cadáver de un hombre que presentaba graves amputaciones en sus piernas.
Sin indicios de criminalidad: una muerte accidental
Tras el aviso inmediato al 091, se activó de forma urgente el protocolo correspondiente, desplazando al lugar a agentes del Grupo de Homicidios y de la Policía Científica, además de la comisión judicial. Pese a lo impactante del estado del cuerpo —con las piernas seccionadas—, las primeras inspecciones oculares y las investigaciones preliminares han descartado signos de violencia externa o participación de terceras personas.
Todo apunta a una muerte accidental o fortuita provocada por la propia maquinaria de recogida o tratamiento de residuos, que habría atrapado al hombre sin que este pudiera reaccionar.
Dormir en un contenedor: el refugio que se convirtió en trampa
Aunque la investigación sigue abierta para la identificación oficial del fallecido, los primeros datos apuntan a que se trata de un hombre de unos 50 años en situación de indigencia. La hipótesis principal con la que trabaja la Policía Nacional es que la víctima se introdujo en un contenedor de recogida de cartón buscando refugio ante las bajas temperaturas de la madrugada.
El fatal desenlace se habría producido cuando el camión de recogida vació el contenedor, sin percatarse de la presencia del hombre en su interior, siendo posteriormente trasladado y procesado junto al resto de los residuos en la planta de Paterna.

Investigación en curso
El Grupo de Homicidios trata ahora de reconstruir la ruta del camión que transportó los residuos para determinar el punto exacto donde la víctima pudo subir al contenedor. Asimismo, se está cotejando la base de datos de personas desaparecidas para confirmar la identidad del varón y dar aviso a posibles familiares.
Este suceso pone de nuevo el foco en la vulnerabilidad de las personas sin hogar en los polígonos industriales y las zonas periféricas de Valencia, donde el uso de contenedores como precarios refugios nocturnos conlleva riesgos mortales ante la mecanización de los servicios de limpieza.






