El mar Mediterráneo nos ha devuelto hoy una de sus estampas más dramáticas. Un ejemplar de rorcual común (Balaenoptera physalus), la segunda especie de ballena más grande del planeta, ha aparecido sin vida en la bocana del Real Club Náutico de Valencia. El hallazgo, que ha movilizado a expertos marinos y autoridades medioambientales, ha sobrecogido a los usuarios del puerto valenciano por la espectacularidad y tristeza de las imágenes.

Crónica del hallazgo y operativo de rescate
El aviso se produjo al mediodía de este lunes, cuando una embarcación de la Fundación Azul Marino avistó el cuerpo del cetáceo en un espigón de la bocana del recinto. De inmediato, se activó la Red de Varamientos de la Comunitat Valenciana, un protocolo de emergencia que coordina a científicos y agentes públicos.
Para facilitar el estudio del animal, el operativo contó con la colaboración logística de la empresa Valencia Charter, que ayudó a trasladar el cuerpo —una hembra de 6,5 toneladas de peso— hasta un punto accesible para los equipos técnicos. El despliegue ha sido total: agentes medioambientales del MITECO, personal del propio Club Náutico y especialistas universitarios han trabajado a contrarreloj bajo la mirada curiosa y apenada de los presentes.

Investigación: ¿Qué mató al rorcual?
Veterinarios de la Fundación Oceanogràfic y técnicos de la Universitat de València ya han iniciado la necropsia. Según los expertos, el rorcual común es un habitante habitual de nuestras aguas, especialmente en sus rutas de paso y alimentación, pero no es frecuente que aparezcan cadáveres en zonas portuarias tan cerradas.
Estado del ejemplar: Se trata de una hembra joven de 9 metros de longitud.
La necropsia: El estudio post mortem será determinante para saber si la muerte se debió a causas naturales, a una enfermedad o si hubo factores humanos implicados, como la colisión con un buque o la ingesta de plásticos, problemas recurrentes para la fauna marina en el Mediterráneo.
Un gigante en peligro
El rorcual común solo es superado en tamaño por la ballena azul. Su presencia en la costa valenciana es un recordatorio de la inmensa biodiversidad que alberga el Mediterráneo, pero también de su fragilidad. Desde la Fundación Oceanogràfic han señalado que este suceso refuerza la necesidad de investigar y proteger los ecosistemas marinos. “La aparición de estos grandes cetáceos sin vida es una llamada de atención sobre la salud de nuestro mar”, indican fuentes de la investigación.

Ficha técnica del hallazgo:
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Especie: Rorcual común (Balaenoptera physalus).
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Dimensiones: 9 metros de longitud.
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Peso: 6,5 toneladas (6.500 kg).
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Ubicación: Bocana del Real Club Náutico de Valencia.
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Equipos implicados: Fundación Oceanogràfic, UV, MITECO, Fundación Azul Marino, RCN Valencia y Valencia Charter.






