El Grupo de Homicidios y la Policía Científica de la Policía Nacional mantienen abierta una investigación para esclarecer el homicidio de un logopeda de 32 años, identificado como Vicent, ocurrido la tarde del pasado lunes en su clínica situada en la calle San Pancracio, en el barrio de Marxalenes (València). El presunto autor de los hechos, un joven de 24 años, se entregó posteriormente en la comisaría de Burjassot, donde confesó la autoría del crimen. El detenido tiene previsto pasar a disposición judicial este jueves.
Los hechos se desencadenaron cuando el presunto agresor acudió al centro sanitario donde recibía tratamiento su hijo, de entre dos y tres años de edad. Según la versión inicial ofrecida por el propio detenido tras su entrega, este habría irrumpido en la consulta al escuchar un llanto del menor, momento en el que afirmó haber encontrado al niño con el pantalón y el pañal desabrochados. Siempre de acuerdo con su relato, el joven acusó al especialista de abusos sexuales, le exigió las grabaciones de seguridad del local y, acto seguido, le asestó media docena de puñaladas con una navaja de 15 centímetros de hoja, causándole la muerte por heridas de necesidad.
Reconstrucción de los hechos e incógnitas de la entrada
La investigación policial trata de reconstruir minuciosamente la secuencia de los acontecimientos ocurridos entre el momento en que el padre dejó al menor y su posterior irrupción en el despacho. Según testimonios de otros usuarios de la clínica, el acceso al centro requiere habitualmente llamar al timbre para la apertura de la puerta, por lo que los agentes indagan cómo logró acceder nuevamente el detenido al inmueble.
Asimismo, las pesquisas han constatado de forma preliminar que el centro médico no disponía de circuitos de videovigilancia internos ni externos, lo que contrasta con la petición de imágenes que el agresor sostiene haber realizado antes del ataque.
Tras cometer el homicidio, se produjo un episodio en el que un menor de nueve años, que tenía cita médica posterior, llamó a la puerta de la consulta. El presunto homicida abrió la puerta para indicarle que el facultativo «no estaba» y, seguidamente, abandonó el lugar portando a su hijo en brazos. Tras trasladar al menor a su domicilio particular, el joven se personó en dependencias policiales con restos de sangre en las manos para declarar lo sucedido. El arma blanca empleada en el crimen fue recuperada por los agentes en el lugar de los hechos.
Diligencias policiales y testimonios de los usuarios
Efectivos de la Policía Nacional procedieron ayer, martes 16 de junio, al registro e inspección técnico-ocular tanto de la clínica como del domicilio del fallecido. Dentro del protocolo habitual en este tipo de delitos, los especialistas examinan los dispositivos informáticos y electrónicos de la víctima con el fin de comprobar si existe algún elemento objetivo o material que pueda dar soporte a la versión del detenido.
Por otra parte, la Policía ha tomado declaración a familiares de la víctima y a padres de otros pacientes del centro. Los usuarios del servicio que han comparecido públicamente han coincidido en señalar la total normalidad en el trato profesional del logopeda, quien ejercía en el centro desde el año 2017, y han manifestado no haber observado nunca comportamientos anómalos o sospechosos durante los años en que sus hijos asistieron a las consultas. El informe definitivo de la autopsia, encomendado al Instituto de Medicina Legal de Valencia, se incorporará a la causa para determinar los extremos forenses del fallecimiento.







