La jornada de movilización social por el derecho a la vivienda en València ha culminado con una escalada de tensión. A los graves altercados registrados por la mañana frente a la Ciutat de les Arts i les Ciències —que dejan un balance provisional de cinco manifestantes detenidos y nueve agentes de la Policía Nacional heridos— se suma la instalación de una acampada con decenas de tiendas de campaña en pleno centro de la ciudad.

La manifestación principal, convocada conjuntamente por el Sindicat de Llogateres, Entrebarris, la Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH) y el Sindicat d’Habitatge de València, congregó a unos 6.000 asistentes. La marcha partió a las 11:00 horas desde la Porta de la Mar bajo un clima de malestar generalizado tras la reciente votación en el Congreso de los Diputados contra los decretos de vivienda.

Incidentes en el Palau de les Arts y respuesta policial
Los choques violentos se produjeron en el tramo final del recorrido, frente al Palau de les Arts Reina Sofía, donde se celebraba la cumbre de inversores inmobiliarios Valencia Real Estate Summit 2026.
Derribo del vallado: Un grupo de manifestantes con el rostro cubierto logró derribar el perímetro de seguridad, penetrando en el recinto exterior del edificio.
Impactos a la fuerza pública: La Policía Nacional recibió impactos de vallas, pirotecnia y adoquines. Entre los nueve agentes lesionados se encuentra el jefe de grupo de la Unidad de Intervención Policial (UIP), quien sufrió la fractura de un brazo al detener el lanzamiento de una valla.
Uso de material antidisturbios: Los agentes recurrieron a salvas al aire de pelotas de goma y botes de gas lacrimógeno para repllegar a los manifestantes y asegurar las instalaciones.

Traslado al centro y acampada en la Plaza del Ayuntamiento
Llegada la tarde, unos 200 manifestantes se desplazaron de forma organizada hasta la Plaza del Ayuntamiento de València. Tras celebrar una asamblea abierta para estructurar la logística, los jóvenes montaron cerca de una quincena de tiendas de campaña, solicitando víveres y agua a través de redes sociales para mantener la ocupación.
El Sindicat de Llogateres emitió un comunicado apoyando explícitamente la acampada, calificándola como una muestra de la frustración social y vinculando esta acción con el proceso de articulación de comités de base cara a convocar una Huelga General a mediados de noviembre.








