Un fin de semana que debía ser de desconexión y alivio frente a las altas temperaturas ha terminado en tragedia en la comarca de la Ribera Alta. Los equipos de rescate localizaron este domingo por la tarde el cuerpo sin vida de un hombre que había desaparecido unas horas antes mientras se bañaba en el río Júcar, a la altura del término municipal de Sumacàrcer.
La alerta saltó poco antes de las 19:00 horas, cuando varios testigos y acompañantes llamaron alarmados a los servicios de emergencia al perder de vista al bañista en el agua. El punto donde ocurrieron los hechos es una zona fluvial muy frecuentada por vecinos y turistas durante los meses estivales para combatir las jornadas de calor.
Un amplio despliegue de rescate por tierra y aire
Tras el aviso, el Consorcio Provincial de Bomberos de Valencia activó a contrarreloj un importante operativo de búsqueda y rescate. En el dispositivo participaron dotaciones del parque de bomberos de Xàtiva, mandos de la corporación y los especialistas del Grupo Especial de Rescate en Altura (GERA).
Dada la complejidad del terreno fluvial, se sumó al rastreo el helicóptero de rescate V-990 del Consorcio, que realizó batidas aéreas sobre el cauce del río, mientras los equipos de tierra peinaban minuciosamente las orillas y las zonas de corrientes. Tras varias horas de intensa búsqueda, los efectivos localizaron el cuerpo del hombre en el agua, confirmando los servicios médicos su fallecimiento. Por el momento, las autoridades no han facilitado la identidad de la víctima ni las circunstancias exactas que provocaron el ahogamiento.
Llamamiento a la prudencia en zonas de baño de interior
Este fatídico suceso se suma a la preocupante cifra de ahogamientos y accidentes acuáticos que viene registrando la Comunitat Valenciana en las últimas semanas, coincidiendo con la afluencia masiva a playas, piscinas y parajes de interior por las olas de calor.
Desde los servicios de emergencias reiteran la importancia de extremar las precauciones en los ríos y embalses. A diferencia del mar, las zonas de baño fluviales presentan riesgos añadidos y poco visibles, como corrientes internas, lodo, cambios bruscos de profundidad, ramas ocultas y temperaturas del agua muy bajas que pueden provocar shocks térmicos. Las autoridades insisten en la necesidad de bañarse únicamente en espacios autorizados y evitar adentrarse solo en zonas de corriente o de nula visibilidad.







