Las comarcas de València y l’Horta concentran todos sus esfuerzos de emergencia en responder a los diversos y graves incendios que han golpeado de forma simultánea a sus municipios. La peor parte se la ha llevado la localidad de Manises, cuyo Ayuntamiento ha decretado dos días de luto oficial (este domingo y hoy lunes) tras confirmarse el fallecimiento de un vecino jubilado atrapado por las llamas en el barranco del Salt de l’Aigua. El suceso se registró en una zona de vegetación muy próxima al casco urbano y a un supermercado Mercadona, dejando además a otras cinco personas heridas por inhalación de humo y quemaduras, las cuales fueron trasladadas de urgencia al Hospital de Manises por el CICU. El fuego pudo quedar estabilizado y controlado gracias a la rápida movilización de medios terrestres y aéreos.
De manera paralela, la tensión se trasladó a Aldaia y Quart de Poblet a causa de un rebrote de vegetación en unos campos abandonados. La proximidad del fuego obligó a la Policía Local a desalojar por pura precaución perimetral el Centro Comercial Bonaire y un complejo hotelero colindante. Un amplio despliegue del Consorcio Provincial de Bomberos y medios aéreos de la Generalitat logró perimetrar y controlar la situación de forma rápida, evitando que las llamas alcanzaran las estructuras. Sin tregua, la propia capital autonómica sufrió otro aparatoso incendio urbano en el Camí Nou del Salinar, junto a la rotonda de El Saler y el Oceanogràfic. La densa humareda negra bloqueó la visibilidad en la calzada, obligando a las patrullas policiales a cortar los accesos de entrada y salida a València por la autovía V-15 y a suspender la línea del tranvía. Todos estos fuegos en l’Horta, sumados al polvo sahariano, han obligado a activar el protocolo de contaminación tipo 1 en València y su área metropolitana, prohibiendo el deporte al aire libre para colectivos vulnerables.
Cooperación y auxilio en el gran frente de Castellón y el centro peninsular
Con los focos locales controlados o estabilizados tras horas de máxima alerta, los efectivos del Servicio de Prevención, Extinción de Incendios y Salvamento (SPEIS) del Ayuntamiento de València han acudido al auxilio de la vecina provincia de Castellón. La capital ha desplegado un contingente de 15 bomberos y seis vehículos pesados de intervención rápida que se han incorporado directamente al Puesto de Mando Avanzado de la Vall d’Uixó para proteger las zonas de interfaz urbano-forestal. La eficiencia del cuerpo ha permitido reasignar de forma inmediata a un retén de bomberos valencianos que regresaba de combatir con éxito los virulentos e intensos incendios forestales que estos últimos días han azotado a las comunidades de Madrid y Ávila.

La situación que encaran los efectivos en Castellón sigue siendo sumamente compleja y alarmante. El devastador incendio de la Vall d’Uixó continúa activo y fuera de control, habiendo arrasado ya más de 6.500 hectáreas con un perímetro de fuego que se extiende a lo largo de 48 kilómetros. La agresividad del avance de las llamas ha obligado a la Guardia Civil a evacuar a 18 poblaciones, siendo los municipios de Almedíjar y Azuébar los últimos en desalojarse. Un total de 43 personas han tenido que recibir atención en centros sanitarios por diferentes causas ligadas al fuego. Para tratar de frenar el avance de la tragedia, el Centro de Coordinación de Emergencias 112 ha anunciado la incorporación masiva este lunes de una treintena de medios aéreos que se sumarán al exhaustivo trabajo de las brigadas terrestres.







